jueves, 28 de diciembre de 2017

Hola!! después de tanto tiempo sin postear nada aquí vuelvo con algo que en su momento escribí para un taller de escritura que estaba haciendo con Laura Yasan...
espero les guste, aguardo sus comentarios!!!! Saludosssss


Jardín de otoño

Desde la ventana del living podía apreciarse la fabulosa presencia del otoño. El cesped ya no era verde, parecía que un saco de hojas marrones, verdes, amarillas y marrones lo cubrían del frío. Ella lo admiraba sentada en su sillón de cuerina negra con sus piernas en posición de indio. Uno de  los almohadones blancos dormían sobre su falda y en la mano derecha una copa del último vino que habían comprado. En la otra mano el mail que recibió de Italia, en donde aún aguardaban su respuesta. Una nueva propuesta de trabajo la esperaba en el viejo continente. Nueva vida, nuevo aire, el empleo que tanto anhelaba desde hace tantos años y por el que había estudiado durante tanto tiempo.
Los días pasaban y debia responder, ¿Qué hacer?, se lo repreguntaba una y otra vez, mientras observaba las hojas caídas en su jardín y recordaba las tardes acompañadas por su gran amor. Los mates, las risas, las charlas, todo lo que debía dejar atras si decidía partír.
El no iba a viajar con ella, no deseaba una nueva vida en Europa ni quería empezar de cero allí. La decisión era unicamente de ella y todo lo que traía consigo.
Se replanteaba parte de su vida constantemente, se llenaba de preguntas, incluso esa fría respuesta de él le abrumaba la cabeza.
...la decisión es tuya dijo sin mirarla a los ojos y caminando hacia la puerta para irse a trabajar. Esas palabras caminban en su cabeza constantemente.
Pasaron dos días con sus noches y en cada una de ellas se sentaba a contemplar esa linda imágen que le regalaba su jardín. Ya era tiempo de responder, de afrontar cualquiera de las dos decisiones. Quedarse y perder la posibilidad que tanto espero o irse y perder a quien para ella era el gran amor de su vida.
Recibió un nuevo mail en el cual le pedían una respuesta definitiva. Ella respondió con lágrimas en los ojos, cerro la notebook y caminó hacia el sofá.
Volvió a mirar por su ventana y a imaginar todas las tardes que volverán a convertisre en charlas de mate. Ese colchon de hojas que los acobija en todos los inviernos y juega a ser confidente de risas y besos cómplices.

Decidió quedarse, prefirió perder esa oportunidad que en algun momento anheló pero no dejar su historia de amor. Porque para Amorina las personas necesitan dos cosas fundamentales para vivir, el agua y el amor.