Era muy tarde cuando de pronto se oyó un fuerte golpe en la habitación continua a la de Maura. Acostada en su cama se sobresalto, el ruido la hizo estremecer. Nadie dormía ahí desde la muerte de su abuela.
Cambio de posición, se puso de costado, se tapo la cara con la almohada e intento seguir durmiendo haciendo de cuenta que nada había pasado. Pero no hubo caso, algo de ese ruido le provoco un gran escalofrío.
Empezó a contar, cantaba despacio, intentaba distraerse, pero nada daba resultado. No lograba volver a dormir y el ruido se escuchaba cada vez mas cerca.
De pronto, siente que se hunde un lado del colchón. Quedo inmovilizada, su respiración se acelero cada vez mas, cerro los ojos, los apretó fuerte.
Le tocan la espalda, se acercan a su oído, siente una fría brisa en su nuca, como si le respiraran encima.
Maura comenzó a temblar, cuando de repente una suave voz le dice; estoy bien, descansa tranquila.
Inmediatamente la reconoció.
Segundos después se despertó sobresaltada, transpirada, aturdida. El sueño fue tan real que era casi imposible volver a dormir. Se levanto para ir a buscar un vaso de agua a la cocina pero antes de ponerse de pie, encontró sobre su cama el rosario de su abuela .
No hay comentarios:
Publicar un comentario