Que tal si empezamos de nuevo,
de a poco, en silencio.
Sin que nadie sepa que estamos.
En puntas de pie caminemos de la mano
y cuando se asomen a vernos
corramos con prisa.
Que no lo noten,
que no se enteren.
No dejemos que arruinen nuestro momento.
Ven a verme por la mañana,
cuando todos se han ido,
pero en la tarde aguarda a que yo te llame.
Y por la noche,
cuando todos duermen
golpea suave mi ventana
que estaré esperando.
Pero que no te oigan,
que no se enteren,
que si lo hacen
volverán a separarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario